El Museo Rollett (Rollettmuseum) es un museo histórico situado en Baden, cerca de Viena, dedicado a la historia de esta ciudad termal y a las diversas colecciones reunidas por el médico y naturalista austríaco Anton Franz Rollett. Está considerado el museo más antiguo de Baja Austria. Sus salas reúnen hallazgos arqueológicos, obras de arte, materiales de historia natural, objetos etnográficos y documentos sobre el desarrollo de la ciudad.
El museo es especialmente conocido por su colección del antiguo Egipto, una momia auténtica y un conjunto de cráneos relacionado con el médico Franz Joseph Gall. También permite descubrir la historia de Baden como popular localidad termal mediante fotografías antiguas, planos urbanos y objetos de la vida cotidiana de siglos pasados.
Historia del Museo Rollett
La colección comenzó gracias a Anton Franz Rollett (1778–1842), médico, escritor, naturalista y coleccionista. Su objetivo era crear un museo universal con especímenes naturales, antigüedades, obras de arte, objetos artesanales y productos tecnológicos. La anotación más antigua del libro de visitas de su museo privado data de 1810.
En 1867, la familia Rollett donó la colección a la ciudad de Baden y, en 1876, esta se unió al antiguo archivo municipal. Hermann Rollett, hijo del fundador, poeta, erudito e historiador local, contribuyó al desarrollo de las colecciones de la ciudad y amplió considerablemente sus fondos.
El museo cambió de ubicación varias veces. Al principio, la colección se guardaba en la casa de la familia Rollett y posteriormente pasó por distintos edificios de Baden. El edificio actual se construyó en 1903–1904 como ayuntamiento de la entonces independiente localidad de Weikersdorf. Tras la incorporación de Weikersdorf a Baden en 1912, el inmueble se destinó a las colecciones municipales. Después de una importante renovación en 1957–1958, el museo volvió a recibir visitantes.
La colección egipcia y la momia
Una de las secciones más conocidas del museo está dedicada al antiguo Egipto. En ella se exhiben objetos antiguos y un sarcófago con una momia, cuya antigüedad e historia despiertan gran interés. La colección refleja la fascinación de los europeos del siglo XIX por las civilizaciones antiguas y los viajes a Oriente.
Un detalle curioso está relacionado con un sarcófago asociado a una mujer llamada Techi. Sin embargo, la momia que contiene no es la de Techi, sino la de un hombre que vivió hace unos 2.300 años. Esta historia hace que la pieza sea especialmente interesante y demuestra que el pasado de un objeto museístico puede diferir de las primeras interpretaciones.
La colección de cráneos de Franz Joseph Gall
Otra curiosidad del Museo Rollett es una colección de cráneos humanos vinculada al médico y anatomista Franz Joseph Gall (1758–1828). En 1825, Anton Rollett recibió una parte de la colección de Gall y más tarde la amplió. Gall es conocido como uno de los fundadores de la frenología, una teoría histórica cuyos partidarios intentaban determinar el carácter y las capacidades intelectuales de una persona a partir de la forma del cráneo.
Actualmente, la frenología no se considera un método científicamente válido, pero su historia resulta interesante para comprender la evolución de la medicina y las ideas sobre el cerebro humano. La colección muestra tanto las investigaciones como los errores científicos de aquella época.
El museo también conserva la máscara mortuoria de Napoleón Bonaparte. Esta pieza completa una colección en la que la historia médica se combina con la de personajes célebres y el coleccionismo.
La historia de Baden y su balneario termal
Una parte importante de la exposición está dedicada al desarrollo de Baden, una ciudad conocida por sus aguas termales y sus tradiciones balnearias. Los planos históricos, las fotografías, los documentos y otros materiales muestran cómo cambió el aspecto urbano y cómo se desarrollaron las instalaciones del balneario.
Se presta especial atención al periodo Biedermeier, cuando Baden era un destino popular de verano para la familia imperial, políticos, músicos y artistas. Los documentos sobre las fuentes termales ayudan a comprender cómo la ciudad adquirió fama como lugar de descanso y tratamiento.
Otras colecciones
Además de las antigüedades egipcias y los objetos anatómicos, el museo conserva materiales botánicos, zoológicos, etnográficos y artísticos. La exposición incluye artesanía, objetos de la vida cotidiana, documentos de archivo y fotografías históricas. Esta diversidad refleja la idea original de Anton Rollett de crear un museo universal dedicado a la naturaleza, la cultura y la historia.
La exposición ocupa aproximadamente 350 metros cuadrados. El museo resulta interesante tanto para quienes disfrutan de los objetos insólitos como para los visitantes que desean conocer mejor la historia de Baden y el patrimonio cultural de Baja Austria.
El edificio del museo
El propio edificio forma parte de la historia de la ciudad. Se construyó a principios del siglo XX para albergar la administración de la localidad de Weikersdorf. Tras su unión con Baden, dejó de funcionar como ayuntamiento y pasó a alojar las colecciones municipales. Su arquitectura recuerda la época en que las pequeñas comunidades austríacas creaban sus propias instituciones administrativas.
Dónde está el Museo Rollett
El museo se encuentra en Weikersdorfer Platz 1, 2500 Baden, Austria, aproximadamente a 25 kilómetros al sur de Viena. Una forma cómoda de llegar desde la capital es tomar el tren hasta la estación Baden bei Wien y continuar a pie o en transporte local.
Antes del viaje, conviene comprobar la ruta actual desde la estación hasta el museo y los horarios del transporte público. La visita puede combinarse con un paseo por el centro histórico de Baden, el Kurpark y otros lugares de interés de esta ciudad termal.
Horario y visitas
Según la información oficial, el museo abre todos los días excepto los martes, de 15:00 a 18:00. Los grupos pueden concertar horarios adicionales con antelación. También se organizan visitas guiadas previa solicitud.
El Museo Rollett es una parada interesante para quienes desean descubrir colecciones históricas poco habituales y conocer mejor Baden. La combinación de antigüedades egipcias, piezas anatómicas y documentos sobre la historia del balneario lo convierte en uno de los museos más singulares de Baja Austria.
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